Pon tu granito de arena

La suma de todos puede ayudar a mejorar nuestro mundo
Vertedero textil

La industria textil y tu… ¡CULPABLES!

No, no te ofendas, no te estoy apuntando a tí con un dedo acusándote de ser el culpable de que este planeta se va al carajo por comprarte 10 camisetas, 3 vaqueros, 2 pantalones chinos, 2 pantalones cortos, 2 chandals, 4 jerseis de lana, 4 camisetas técnicas para runear, 3 pares de zapatos, 3 zapatillas deportivas, 9 gallumbos (o braguitas) y 10 pares de calcetines y 2 gorras cada año…. ¿o si?.

Coñas aparte, la industria textil es la segunda más contaminante del mundo después de la petrolera;  produce el 20% de las aguas residuales, el 10% de las emisiones de carbono y el 8% de los gases de efecto invernadero en el mundo, a lo que faltará sumar que es una de las responsables de la mayor cantidad de vertídos tóxicos y que además contribuye enormemente a la entrada de los micropásticos en los ecosistemas (si, esa camiseta de poliester que llevas puesta mientras lees las tonterías que escribo está compuesta en base a microplásticos (¿a qué no sabías que el poliester se obtiene del petroleo?) que se liberan en los procesos de lavado y terminan en la cadena alimentaria (desembocando en ríos y en los mares, de ahí al buche de las merluzas y del buche de las merluzas al tuyo.)

Microplásticos

Microplásticos

Si te paras a pensar, seguro que has oido un montón de veces…

Pues en lugar de comprarme esa camiseta prefiero comprarme con el mismo dinero 4 de Z**a o P***&***r y así puedo cambiar mucho más y si se estropen rápido al año que viene compro otras nuevas y ya está.

Y si lo piensas bién te darás cuenta de que este es el juego al que nos han llevado los grandes intereses comerciales de esas compañías inmensas que cotizan en el IBEX u otros parqués bursátiles cuyas economías se basan en producir a toda costa y que tú (y yo) consumamos también a toda costa.

De hecho la mayor compañía textil del mundo (que por cierto es Española) fué la primera en implementar un «modelo de reposición de nuevos diseños dos veces por semana» en sus tiendas simplemente para que sin darte cuenta te dejes caer por allí y «piques algo».

¡Mira!, comprameeeeeee...

¡Mira!, comprameeeeeee…

Por supuesto para bajar los precios y que tu puedas «picar algo» cada pocas semanas se han tenido que llevar a cabo algunas «correcciones» en el proceso de producción, que sin entrar en detalle y sin conocimiento exhaustivo de las mismas todo el mundo podemos adivinar:

  • Deslocalización de la producción (tanto de la materia prima como de la fabricación) pagando sueldos bajísimos a trabajadores de países en desarrollo (no entraremos en las condiciones en las que pueden trabajar estas personas).
  • Disminución de la calidad de las prendas tanto en su confección como en los materiales utilizados.
  • Todo esto hay que aderezarlo con la creación de una moda extremadamente efímera y cambiante que como mucho durara una o dos temporadas (si este año se llevan los pantalones de pitillo, el que viene que lo mas «in» sean los pantalones de campana, si este año las chaquetas más molonas son las parcas que llegan por la rodilla, dentro de dos deben de ser las toreras para que se te enfrien los riñones) de forma que o sigues la corriente o es muy posible que te encuentres en la lista de los que se sienten «ridículos» por no ir vestidos como todos los demás (Instagram y los «influencers» era los que nos faltaba para acabar de agitar el coctel).

Si te paras a pensar (si eres muy jóven simplemente pregunta a tus padres o hermanos mayores) recordarás como cuando ibas a EGB (si, yo soy un viejuno que conoció la EGB) heredabas ropa de tus hermanos mayores y llegaba a ti como nueva, incluso si tenias un hermano menor el también la heredaría unos años más tarde en perfecto estádo si tenia suerte, o con unas rodilleras si no tenía tanta, pero en relativas perfectas condiciones, sin «bolitas», sin deformidades, y estamos hablando de prendas que habian pasado por 3 humanos en edad de correr, jugar, sudar como locos, caer por el suelo, hacer guerras de bolas de barro o incluso piedras…

Ni hablar ya de la ropa de los adultos, literalmente la podrían llegar a cambiar por aburrimiento (os juro que mi padre todavía hace muy poco tiró unos pantalones vaqueros de «cuando se caso» y acaban de celebrar las bodas de Oro. (vale, no iba de recepción real con ellos, los usaba para salir al monte pero os aseguro que estaban en mejor estado que unos vaqueros actuales comprados un par de años atrás) .

Bueno y con todo este rollo… ¿que os quiero decir?, ¿que podemos hacer?, ¿a que viene todo esto?.

Pues la verdad es que cambiar esta forma de funcionar es muy complicado, ya se ha encargado el modelo actual de que no puedas hacerlo o sea muy dificil escapar.

Lo ideal (y utópico), llamadme loco,  sería que los gobiernos que no paran de llenarse la boca con «palabros»como «transición ecológica», «economía verde», «descarbonización» y no paran de crear convenciones año tras año desde el Tratado de Kioto (si, allá por el 2001) a la COP-21 (2015) tomasen medidas REALES y estableciesen normativas internacionales (esto quizá sea una patinada de correa mia) para la producción de artículos textiles de forma que se tuviese que garantizar una mínima calidad y duración de los mismos y sobre todo regular y promover una producción limpia y de calidad.

¿En un mundo cada vez más «subvencionado» por qué no primar a la industria textil que cumpla determinados criterios ecológicos y penalizar a la que no lo haga?

Hoy en día existen medios tecnológicos perfectamente suficientes tanto para reducir el consumo de agua en la fabricación de las prendas como para depurar las aguas residuales de los procesos fabricación ¿por qué no se obliga a aplicarlos a la industria textil y se impone un impuesto especial a las prendas que no estén fabricadas bajo determinados parámetros de respeto medioambiental y sostenibilidad?.

Obviamente aplicar estos medios supondría un incremento en el coste de las prendas pero… acaso no se trata de «salvar el planeta (o mejor, a la humanidad, porque el planeta seguirá ahí durante miles y miles de años)»

Según las estadísticas cada español se desprende de unos siete kilos de ropa al año, lo que supone 326.000 toneladas anuales  (cada estadounidense tira 35 kilos, esa cantidad ya no pienso calcularla, no se contar tanto ni mi calculadora tiene tantos ceros).*

De alguna manera hay cambiar el modelo actual que es totalmente insostenible lo mires por donde lo mires, cada año se tiran millones de toneladas de ropa a la basura para ser sustituida por otros millones de toneladas parte de las cuales estarán en tu armario y en el mío.

Además la ropa APENAS SE RECICLA, y no porque no se quiera sino porque por su propia naturaleza su reciclaje es realmente complicado (son materiales muy procesados que han pasado por procesos de teñido, quemado con materiales químicos, contienen plásticos, a veces tienen acabados impermeables….)

Para que te hagas una idea, en Europa solo se recicla el 20% de todos esos miles de toneladas que desechamos cada año así que imaginate el problemón que esta generando esta industria (y nosotros como sus clientes) entre la contaminación que se produce en su fabricación y el volumen de desperdicios que generamos tras el uso de las prendas.

¿VALE, Y QUE PUEDO HACER YO?

¿Realmente necesitas un armario así?

¿Realmente necesitas un armario así?

Pues la verdad es que es complicado, pero como en todo en la vida, puedes poner tu granito de arena y quizá, si muchos dejamos de lado prejuicios, vergüenzas y aplicamos un poco más de sentido común, entre todos consiguamos hacer cambiar el modelo y contribuyamos a que nuestro mundo nos dure un poquito más.

  • Compra prendas de algodón cuando tengas opción de elegir (u otras fibras naturales como el cáñamo o el lino). El algodón proviene de una planta natural  y como hemos visto el poliéster es sintético (proviene del petroleo). Además por regla general, para el uso diario el algodón es mucho más trasnspirable y confortable, fresco en verano y evita que pierdas el calor corporal en invierno (por supuesto, para correr tus 15Km diarios utiliza prendas técnicas de poliester, no estamos diciendo que dejes de usarlo sino que hagas un uso racional del mismo).
  • Deja de comprar compulsivamente. Parate a pensar, ¿realmente necesitas comprar 10 camisetas cada verano?… la respuesta es NO. Deja de querer comprar todo lo que ves, como te hemos contado cada vez que pases por delante del escaparate de la tienda de tu cadena favorita vas a ver cosas nuevas y tu cabecita oirá una vocecilla que le dice «entraaaaaaaa…. comprameeeeeeeee». Pasa mil, NO necesitas más ropa, tienes más que suficiente.No te digo que no te compres cosas, solo que seas algo racional, a todos nos gusta estrenar algo de vez en cuando, pero comprandote como mucho un par de camisetas por temporada que añadirás a todo ese armario llenoooooooooo que tienes en casa es más que suficiente, te lo puedo asegurar. Frena. Piensa si realmente necesitas esa prenda y que uso le vas a dar.
  • Compra prendas de calidad. Es complicado, lo se, cada vez venden más bazofia, prendas mal cosidas, que vienen ya deformadas de fábrica, con tejidos de mala calidad … son las consecuencias de eso que los grandes fabricantes se han inventado y llamado DEMOCRATIZACIÓN TEXTIL que según ellos consiste en que la moda esté al alcance de toda la población y puedas comprar un vestido por menos de 10 euros. Al final, hablando a lo burro, estas comprando 10 euros de basura, bueno 10 euros no, 50 euros porque por ese precio no te vas a comprar 1 vestido, te vas a comprar 5 porque… son realmente baratos ¿a que sí? y como son tan malos, al año que viene estarán medio estropeados así que compraras otros 4 o 5.

    Si en lugar de comprar esas prendas de bajísima calidad y «ajustado precio» te preocupas por buscar prendas de mejor calidad (cuidado que sean de marca en algunas ocasiones no significan que sean de calidad) seguramente en lugar de una temporada te duraran 4 o 5, si, serán más caras pero al final te saldrán mas baratas siempre que te atrevas con el siguente punto.

  • Supera tus vergüenzas, complejos y demás gilipolleces. Utiliza la ropa que tengas en buen estado, por mucho que este año se lleven los pantalones de tiro alto, esos que te llegan casi hasta las orejas y que le quedan tan fenomenalmente bien a la «celebrity» de turno, si tienes unos vaqueros en condiciones de tiro medio NO LOS NECESITAS y además es muy posible que estés más guapa/o con los que ya tenías que con esa prenda que ahora quires tener a toda costa porque «es lo que se lleva este año» y encima te hace parecer un saco de patatas mal atado.

    Nadie se debería reir de ti porque no vayas a la ultimísima moda y quien lo haga no se merece tu amistad, es un cabeza-hueca.

    Supera ese «que dirán», o «que mal me veo», ese es el juego, por eso la moda cambia cada año, vas a ir perfectamente bien por mucho que tu ropa sea de hace un año, dos o tres.

  • Compra inteligentemente: no compres ropa exagerada, cuanto más llamativa, ceniña, ancha etc. sea antes pasará de moda y antes de parecerá que «no vas acorde con el mundo».
Compra poco, elige bien y hazlo durar Vivienne Westwood

*Fuente: El economista.es

1 Response

  1. Pingback : 10 cosas sencillas que puedes hacer para mejorar el medio ambiente. - Pon tu granito de Arena

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.